jueves, 28 de octubre de 2010

Olvidar...



La resignación es parte del olvido, consecuencia de ello, el olvido es una palabra muy fuerte en todo sentido, tan difícil que duele aceptar, duele la necesidad de tener que olvidar, es algo inexplicable, algo que no se puede ver ni tocar, sólo se siente y se siente en los más hondo que puede haber en nuestro interior...

Hoy tengo que decir adiós a los sentimientos que solía tener por ese alguien que existe ó talvez nunca existió más que en mi mundo personal, mundo de ilusión y fantasias que enriquecía de felicidad mis días y llenaba de amor éste corazón con aquélla ilusión; y aunque con todas mis fuerzas no creía en esos momentos que fuese una ilusión me temo ahora que si lo era...

El tiempo cura las heridas, cicatriza, renueva...ya no quiero tener miedo a ello, quiero volver a soñar para así poder volar...

Pero...el no valorar el amor que el alma brinda, un corazón dispuesto a amar a pesar de la adversidad...esa persona, pienso yo, no vale la pena.

Palabras relacionadas a un ''te amo'' que se decían ser sinceras y de pronto se te pone frente otra cara, una cara diferente a la anterior, que jamás habías pensado llegar a presenciar, llega...y ¿qué puedes hacer? no hay marcha atrás, esa época pasó y su color dió, pero no hay marcha atrás, ya no...

¿Mis sentimientos fueron víctimas de un juego?, ¿fueron manejados por una mano ajena?, no lo sé en realidad pero lo único que puedo saber es que quiero olvidar, y aunque ya no me duele más pero si llego en ocasiones a extrañar, mataré ello para poder continuar, por que la vida es una hermosa realidad y por eso mismo hoy quiero empezar a vivir una REALIDAD.


Y sé muy bien que el tiempo pasará y de ello estaré riendo a carcajadas, que las cosas que pone la vida son sólo experiencias que pueden llegar a ser dulces ó amargas depende la perspectiva que le dé uno mismo, y en verdad admiro todo el proceso que rodea a la vida del ser humano, es como cuando el águila se retira para renovarse para después libre volar por los cielos, en un universo infinito...
Esa aguila seré yo desde hoy...
Flotaré como cuando una hoja se alza por el viento y su recorrido la lleva a algo incierto, no se sabe que le puede deparar el destino pero sin embargo sigue su camino...

¡Hoy sé que no hay peor cosa que atormente ésta vida tan bella más que la muerte!

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